Alcohol
Desde los años 80, los anuncios de servicio público y las campañas educativas han enviado el mensaje de que el alcohol y la conducción no son compatibles. Sin embargo, a pesar de las duras leyes, siguen produciéndose accidentes por conducir bajo los efectos del alcohol en las calles de Hollywood y Florida. Estos accidentes son muy evitables y suelen ser muy frustrantes para las familias afectadas, sobre todo porque muchos conductores bajo los efectos del alcohol son reincidentes y tenían muchas otras opciones además de conducir ebrios. ¿Tú o un ser querido habéis resultado heridos por un conductor ebrio? Tienes derechos según la legislación de Florida. Para averiguar qué recursos legales existen en tu situación, contacta con el Grupo Legal Flaxman. Nuestra firma cuenta con oficinas en Hollywood, Homestead y Miami, y nuestro equipo trabaja compasiva e incansablemente a favor de las partes lesionadas para buscar justicia y compensación a su favor. Para averiguar si usted tiene una demanda, nuestro equipo legal puede programar una consulta gratuita y sin compromiso para usted o su familia. Simplemente contacta hoy mismo con el Grupo Legal Flaxman para saber más.
Cómo afecta el alcohol a la capacidad de conducir
El alcohol es una sustancia controlada porque puede afectar a la movilidad y a la toma de decisiones. Numerosos estudios han demostrado también que beber y conducir es una combinación peligrosa porque:
- Beber disminuye las inhibiciones, lo que significa que los conductores pueden asumir más riesgos al volante
- El alcohol ralentiza el tiempo de reacción, por lo que los conductores pueden no ser capaces de frenar a tiempo para evitar un choque por alcance u otra colisión
- Beber aumenta la fatiga, lo que puede hacer que los conductores ebrios se duerman al volante
- El alcohol afecta a la movilidad, lo que puede afectar a la capacidad para conducir
- El alcohol afecta al estado de ánimo y puede provocar casos de ira al volante y conducción agresiva
- Beber afecta a la toma de decisiones, lo que puede llevar a los conductores a tomar malas decisiones (como exceso de velocidad, ir en dirección contraria o correr).
- Su juicio se ve afectado por el alcohol y asumen que son seguros para conducir
- No se sienten «demasiado borrachos»
- Presión de grupo
- No planifican con antelación
- Alcoholismo
- No quieren afrontar los costes de coger un taxi o las molestias de llamar a un amigo
